CAPÍTULO 9

CONCLUSIONES

Autenticidad: por qué y qué implica

La determinación final de la autenticidad o no autenticidad de la Sábana Santa debe basarse en la totalidad de las evidencias científicas, más que en un resultado parcial. Y cuando un resultado parcial contradice muchos resultados de métodos totalmente diferentes, y además es problemático tanto por los límites del carbono-14 como por la falta de seriedad en la elaboración de la prueba, y que los resultados obtenidos tienen una discutible estadística (y su estadística es tendenciosa)... no cabe duda de que la conclusión científica y lógica es que la Sábana Santa es auténtica, que envolvió el cuerpo de Jesucristo al ser bajado de la Cruz.

Se puede asegurar que el lino de la Sábana fue manufacturado y tejido en el Oriente Próximo, muy probablemente Siria, y su diseño es usual en el siglo I de la era cristiana, y además no era caro.

Richmond, Virginia, 1999. Congreso sobre la Sábana Santa. Isabel Piczek. Conferencia  "Desde las Catacumbas hasta el presente, testimonios artísticos".

 

La débil imagen de la Sábana exhibe una imagen frontal y otra dorsal de un varón, de características semíticas, severamente maltratado, que fue crucificado, y al ser envuelto en la Sábana para la sepultura, se formaron, mediante un proceso desconocido, las dos imágenes, con el rostro de una cerca de la nuca de la otra. Las imágenes, de color sepia y muy gastadas, se distinguen con dificultad, a menos que el espectador se aleje 3 o más metros. No fue sino hasta que se le pudieron tomar fotografías (Secondo Pia,1898) cuando se descubrió que la placa negativa era un sorprendente positivo, y salió un “retrato” del Hombre de la Sábana que no es descabellado interpretar como el retrato de Cristo. El hombre tiene una altura de 1.74 a 1.80 metros, y aspecto de judío. Hasta aquí, ya es una osadía decir que se trata de un fraude medieval. Pero esto no es todo.

Hay manchas de sangre, que no forman parte de la imagen (ni del negativo que es positivo), y son de sangre humana, de varón (tiene el cromosoma Y) y de grupo sanguíneo AB. La sangre tiene bilirrubina, que se produce por palizas y maltratos. Las manchas coinciden muy bien con las del Sudario de Oviedo, paño muy antiguo. La figura no existe detrás de las manchas de sangre, luego se ha formado cuando las manchas ya estaban en la Sábana. Hay cantidades pequeñas de óxido de hierro, que no coinciden con la imagen. Hay aragonita en los pìes, material que se encuentra en el suelo de Jerusalén.

La imagen que se puede intuir de la Sábana coincide en tantos puntos de congruencia con el icono Pantocrator del Monasterio de Santa Catalina, en el Monte Sinaí, pintado en el siglo VI, que se ve que ha sido conscientemente plagiado por el autor del Pantocrator. Hay muchos otros datos arqueológicos que indican que la Sábana es muy anterior a las fechas manejadas por la datación de 1988.

La tridimensionalidad de la imagen, es una propiedad muy difícil de falsificar (no digamos en el siglo XIV o antes).

El polen indica claramente que la Sábana procede de Palestina, y es muy antigua.

Hasta ahora no se puede hacer artificialmente nada similar a las imágenes de la Sábana Santa, a pesar de los esfuerzos desplegados durante todo el siglo XX. Algunos de los descubrimientos están en debate, como las monedas en los ojos y algunas imágenes, pero son elementos secundarios. Otros descubrimientos más importantes son indudables.

Philip St.Vincent Brennan, conocido periodista científico, dice: “La evidencia global es tan fuerte y sobreabundante, que considerar la posibilidad de que sea un fraude simplemente bordea el absurdo.” (1)

Si el lector desea más detalle en los argumentos, lea a Jack Kilmon en su artículo “Genuine Artifact or Manufactured Relic?” (2) La Sábana Santa es auténtica.

Según Mark Antonacci (3) estamos en un momento único en la historia. Por primera vez el mundo tiene unas evidencias nuevas, independientes del cristianismo, de lo que podría llamarse el mayor acontecimiento de todos los tiempos. Hay ahora evidencias médicas, científicas y arqueológicas de la crucificción y de la resurrección del Cristo histórico.

Tenemos un magnífico respaldo científico al relato de los Evangelios y a la predicación cristiana de 20 siglos.

 

Richmond, Virginia, 1999. Congreso sobre la Sábana Santa. Mark Guscin. Conferencia: "Investigaciones Históricas Recientes sobre el Sudario de Oviedo".

Ya no tienen cabida razonable –si alguna vez la han tenido- las teorías del Cristo histórico totalmente diferente del Cristo de la fe, con que algunos se han apartado de la ortodoxia ( y muchos más se han alejado de la práctica religiosa).

Tampoco pueden mantenerse más que cerrando los ojos (o al modo que hace el avestruz) las posturas de judíos y musulmanes. Ha dicho San Pablo: “... nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, locura para los gentiles...”. (4)  Todavía judíos (y musulmanes) consideran la Pasión y muerte de Jesús, como un imposible, y les parece una contradicción y les escandaliza que los cristianos las proclamemos. Actualmente tenemos pruebas empíricas que las avalan. Ellos piensan que, si fueran Dios, habrían hecho las cosas de otro modo (las habrían hecho mejor). Sería bueno que tuvieran la humildad de reconocer que el pensamiento de Dios supera infinitamente al de los hombres.

Richmond, Virginia, 1999. Congreso sobre la Sábana Santa. August D. Acceta. Conferencia: "Experimentos con Radiaciones como Mecanismos de Formación de imágenes".

 

Alternativas imposibles

Ya hemos dicho que la datación de 1988 no es aceptable, y la mayoría de los científicos rechaza su validez.

Es muy instructivo ver que, los que dicen que la Sábana Santa no es auténtica, tienen que inventar historias ridículas para encontrar alternativas a la autenticidad de la imagen.

Ya hemos mencionado que el doctor Tite despacha alegremente el problema: no es Jesucristo, es un cruzado que fue crucificado en el siglo XIII por los musulmanes y dejó grabadas las dos imágenes –la frontal y la dorsal- de su cadáver. Respuesta para tapar la boca, pero no es digna de tenerse en cuenta.

Barry Schworz demuestra su gran clase humana y su formidable paciencia refutando la argumentación de un científico que ha hecho una “Sábana Santa” con “los recursos de la Edad Media”. En realidad, dicho científico ha hecho una pésima fotografía con una “cámara” de mala muerte, pero con los conocimientos y ayuda técnica actuales. Su argumentación es que había en la Edad Media (5) las materias primas para hacer su fotografía. Sin perder la paz y la cordialidad, Barry Schworz replica que ahora hay también, de seguro, materias primas para viajes espaciales a las estrellas (y esto será fácil de decir una vez que el hombre haga esos viajes), pero esto no prueba que un hombre actual, así nomás, pueda hacer los artefactos para el viaje.

Schworz hace un recorrido de las fallas del trabajo mencionado, comparado con la Sábana Santa, y concluye que el científico que examina ha hecho una demostración más de que la Sábana Santa es auténtica. Luego la emprende con otras alternativas, y las despedaza con toda amabilidad.

La pintora Isabel Piczek, que además es física de partículas y sindonóloga, con valiosos aportes en todos esos campos, y tiene una buena dosis de humor, refuta a un escéptico que dice en un libro que la Sábana Santa fue hecha por Leonardo de Vinci.(6) Esta dama no tiene la paciencia de Schworz, y pulveriza al autor de tan descabellada idea. El primer golpe le resulta fácil: la primera exhibición de la Sábana en Lirey, fue en 1356. Leonardo de Vinci nació en 1452, cien años después, luego no es posible que él la haya hecho. Vienen a continuación más golpes demoledores a esa alternativa (y a otras).

¿Por qué hay todavía oponentes?

Keith Propp, el Dr. John Jackson, y David Fornof durante un experimento de física para la Sábana Santa. Foto: Rebbecca S. Jackson

 

La autenticidad de la Sábana Santa ha sido combatida, fuera de toda lógica, por algunos. Suponemos que, en la mayoría de los casos, es porque así como ha sido un consuelo para unos, ha sido una enorme preocupación para otros.

El diálogo entre Pilatos y la turba, que narra San Juan, estando presente Jesús coronado de espinas, fue así:

Pilato dijo: “Ahí tenéis a vuestro rey. Pero ellos gritaron: ¡Quita, quita! ¡crucifícale!. Díjoles Pilato: ¿A vuestro rey voy a crucificar? Contestaron los príncipes de los sacerdotes: Nosotros no tenemos más rey que al César. Entonces se lo entregó para que lo crucificasen.” (7)

El eco de ese odio a Jesús se percibe en el tumulto desatado en la Academia de Ciencias de París en 1902, durante la conferencia de Delage, que hemos citado. Otro eco de lo mismo se puede hallar en el ataque constante al cristianismo, en las declaraciones de los que estuvieron al frente de la datación de 1988, y en comportamiento de muchos medios de información, que más parecen de desinformación.

Las palabras –muy razonables- de Delage, diciendo que se ha hecho de la Sábana Santa una cuestión religiosa, cuando debería ser sólo una cuestión científica, por bienintencionadas que sean, enfocan el problema sólo parcialmente. Es inevitable que creyentes y no creyentes relacionen la Sábana con sus convicciones. Los creyentes tienen más libertad mental que los no creyentes, porque, si se demostrara que la Sábana Santa no es auténtica, podrían tener un disgusto, dado que la Sábana Santa reforzaba su fe y su esperanza. Pero no tendrían que renunciar a su fe. Además, muchos católicos, practicantes desde pequeños, no hemos oído hablar de la Sábana sino en la edad madura. Hubiéramos podido vivir igual, como creyentes y practicantes, si nunca hubiéramos sabido de su existencia.

Pero en cambio un anticristiano, o una persona que vive al margen de Dios y esquivándolo (como es muy común) como si fuera un estorbo para su vida, se inquieta mucho al pensar que la Sábana Santa tal vez sea auténtica. La considera como algo que amenaza su “libertad” recordándole deberes de los que no quiere oír hablar (y posibles castigos que le aterran y que cree merecer). Sólo una parte pequeña y selecta de los no creyentes (y frecuentemente poco informada del cristianismo) goza del privilegio de poder admitir que la Sábana Santa sea auténtica sin transtornarse. Y además esta minoría, tarde o temprano se tendrá que definir, y entonces algunos se pasarán al grupo de los fanáticos del odio. A ellos habría que recordarles (o anunciarles, tal vez no lo han sabido nunca) que Dios es misericordioso, y perdona al que se arrepiente de verdad y trata de enmendar haciendo lo que esté a su alcance para reparar.

 Simona y Maurizio Marinelli, Barrie Schwortz. y Emanuela Marinelli, Turín 1998.

 

En el siglo XXI

La Sábana Santa ha entrado en el siglo XXI, gozando de “buena salud”. Por ejemplo, del 27 al 29 de junio del 2002, ha tenido lugar en Río de Janeiro el primer Congreso Internacional sobre la Sábana Santa celebrado en Sudamérica. Ante un nutrido público, los conferencistas descartaron científicamente cualquier posibilidad de fraude de la Sábana de Turín, trataron los últimos descubrimientos científicos, y recordaron la importancia del mensaje de la Sábana Santa para los hombres y mujeres de este tiempo.

Los asistentes recibieron una bendición especial del Papa Juan Pablo II.

Entre las ponencias, destacaron "La posición actual de las corrientes de investigación científica de la Sábana Santa" a cargo del profesor John Jackson. Director del Centro de Sindonología de Colorado Springs y fundador del grupo STURP, Estados Unidos.

El profesor Bruno Barberis, Director del centro de Sindonología de Turín, Italia, ofreció las conferencias "La Sábana a la luz de la Informática", "La Sábana Santa: punto de encuentro entre la ciencia y la fe" y "Los Estudios del Centro Sindonológico Internacional".

El historiador de Queensland, Australia, Ian Wilson, habló sobre "Las controversias en la datación del Carbono 14" y "La historia de la Sábana Santa antes del siglo XIV"; al tiempo que el Dr. Jorge Enrique Grau Carreño, de La Plata, Argentina, se refirió a "La Sábana Santa y la Iglesia Católica".

El Dr. Leoncio Garza-Valdez, de Texas, USA, ofreció las ponencias "Perspectivas científicas para la Sábana Santa" y "El DNA de Dios", mientras que Maurizio Bettinelli, de Turín, Italia, disertó sobre "La importancia arqueológica de las monedas encontradas en la Sábana Santa" y "La repercusión de la prueba del Carbono 14 en la Sábana Santa".

Aldo Guarreschi, fotógrafo oficial de la Sábana Santa, Turín, Italia, disertó sobre "Los recientes estudios sobre las quemaduras del Sudario y sus consecuencias" y "Estudios comparativos de la tridimensionalidad de la Sábana Santa".

La profesora Maria Claire van Ooster Wyck-Gastuche de Aubingen, Francia, habló sobre "El radiocarbono en relación al lino de Turín", y el profesor Lagrifa Fernández, de Porto, Portugal, se refirió a "La Sábana Santa y el tercer Milenio".

Emanuela Marinelli, de Roma, Italia, ofreció las ponencias "La imposibilidad del fraude de la Sábana Santa" y "El mensaje de la Sábana Santa", mientras que el Padre Augusto Bonelli de San Felice Circeo, Italia, se refirió a "La memoria litúrgica de la Sábana Santa".

Rebecca Jackson, de Colorado Springs, Estados Unidos, habló sobre "La Sábana Santa en el contexto del primer siglo".

"El quinto evangelio" y "La anatomía del Hombre de la Sábana Santa", estuvieron a cargo del Dr. José Humberto Cardoso Resende, Presidente de la Asociación Santo Sudario de Jesús de Rio de Janeiro, Brasil.

Rafael de la Piedra, proveniente de Lima, Perú, habló sobre "Las perspectivas pastorales de la Sábana Santa. La Sábana Santa como reliquia católica".

Se celebró una Misa de clausura, presidida por el Cardenal Eugenio de Araujo de Sales, Arzobispo Emérito de Río de Janeiro. En su homilía, el Purpurado sostuvo que "La Sábana Santa es una reliquia muda y elocuente de la resurrección de Jesucristo".

La restauración de junio-julio de 2002

La Sábana Santa, después de la restauración de junio-julio de 2002. Con ella y un programa como Paint Shop Pro se puede obtener: negativo, y una función histograma, muy  interesantes e instructivos.

 

El Cardenal Severino Poletto, arzobispo de Turín, explicó en una rueda de prensa, el 21 de setiembre de 2002, que entre junio y julio de ese mismo año, se había hecho una restauración de la Sábana Santa, para garantizar la conservación del lienzo. Esta intervención, explicó también, ha sido realizada con el permiso de la Santa Sede y siguiendo los consejos de los más reputados expertos en la materia. 

Los trabajos de restauración de la Sábana Santa, fueron realizados en la sacristía de la catedral de Turín, por un equipo dirigido por la experta suiza Mechtild Flury-Lemberg, ex directora del Museo Abegg, de Berna. A la Sábana le fueron retirados los treinta parches triangulares que habían cosido las religiosas clarisas de Chambéry (Francia) en 1534, tras el incendio que dañó la reliquia en 1532. Ahora quedan otros tantos agujeros (cubiertos antes por los parches).

También se ha retirado la «tela de Holanda» verde que hace 450 años fue cosida a la Sábana por detrás, que ha sido reemplazada por otra tela, blanca, proporcionada por la misma señora Flury-Lemberg. Todo el material retirado ha sido catalogado y guardado.

Según el Cardenal, la figura del hombre crucificado que presenta la Sábana Santa de Turín puede reconocerse, después de la restauración, con más claridad que antes.

El Cardenal Poletto hizo votos para que el patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Alejo II (en Rusia hay una gran devoción por la Sábana Santa), y Juan Pablo II puedan reunirse en Turín y recen juntos ante la Sábana Santa.

La Sábana fue depositada en una urna que permite controlar constantemente factores decisivos, como la temperatura o la humedad. Durante la restauración se han recogido por primera vez en achivo digital de gran precisión las dos caras de la Sábana Santa.

Por lo que se refiere a la posibilidad de someter el lienzo a nuevos exámenes científicos, el Cardenal explicó a los periodistas que se está estudiando ese tema, y que se presentará a la Santa Sede un dossier sugiriendo algunos programas de trabajo científico.

 

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1 Ver Philip St.Vincent Brennan, "Sancta Sindone: The Shroud of Turin, The Holiest of Relics or the Hoariest of Hoaxes?". Boca Raton, Florida 33433, USA.
2 Ver http://www.historian.net/shroud.htm ANTONACCI, MARK. The Resurrection of the Shroud.
3 Ver http://www.resurrectionoftheshroud.com/Information/proposal11.html
4 SAN PABLO. Epístola I a los Corintios. 1,23.
5 Ver http://www.historian.net/shroud.htm
6 Ver http://www.shroud.com/piczek2.htm
7 EVANGELIO DE SAN JUAN, 19,12-14.